¿Qué es la “restauración”? Arreglar algo, repararlo, volver a hacerlo útil, devolverle su utilidad. Pero en arquitectura no es tan fácil, aunque se mantiene ese objetivo de recuperar la utilidad que en un tiempo anterior tuvo el bien a restaurar.
La fotografía muestra una de las intervenciones más conocidas a nivel nacional. La muralla nazarí data del siglo XIV. El tramo que se restauró mide 40 metros de largo y estaba derruido debido a un movimiento sísmico en el siglo XIX. Antonio Jiménez Torrecillas, arquitecto del proyecto pretende que su intervención entone con el resto desde una vista más lejana, y en distancias más cortas enfatiza su diferencia con el muro original, separándolos en el tiempo. He aquí un claro ejemplo de cómo conviven dos formas de ver la arquitectura.
No es nada fortuito el término utilizado para designar el proyecto; intervención. La polémica se inició ya antes de iniciarse las obras desde varios frentes; vecinos, restauradores, administraciones públicas y han continuado hasta ahora, incluso con amenazas de los propios vecinos de derribar la muralla.
El debate reside en si el restaurador debe hacer su obra “invisible”, como si no hubiera existido, olvidar su carácter notorio y ceñirse a cómo era el objeto en la antigüedad para volver a su origen, volver al “porqué” fue construido. O por el contrario si el restaurador deja su huella, su marca en la reparación de un bien que ya tenía una identidad propia antes de ser intervenido.
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2 comentarios:
sobre esto (como en todo) opiniones hay para todos los gustos, y cada una tendrá su parte de verdad y su parte de mentira.
personalmente soy partidario de "diferenciarse de la construcción original, pero sin levantar la voz por encima de la suya".
porque mimetizarse con ella es mentir, hacer creer que la intervención es parte de lo original. y querer que la intervención tenga valor por sí misma, además de ser irrespetuoso, cambia el sentido a la obra original.
sin embargo en la mayoría de las ocasiones el asunto es muchísimo más complejo que todo esto.
tendemos por ejemplo a pensar que en una superposición histórica de elementos, lo más valioso es siempre lo más antiguo. y esto no tiene por qué ser así. y nos dedicamos a "limpiar" todas las superposiciones para intentar devolver el estado primitivo. sin darnos cuenta lo que hacemos así es "borrar historia".
en cuanto al caso particular de la muralla... pues creo que no está mal, pero podría estar mejor. es un proyecto muy sensorial, pero no todo lo sensible que debiera. por un lado, en ese espacio se había establecido un paso que ahora casi se ha cortado (sí, se puede pasar por dentro, pero no es que digamos muy apetecible). se ha borrado historia. y por otro lado, creo que sí que hay un poco de ego por parte de torrecillas. no sé, es mi opinión.
en fin, que el tema da para muchísimo debate y no quiero ser muy cansino, así que de momento lo dejo en esas dos o tres ideas.
Sin ser entendido en restauración, la obra me gusta estéticamente, creo que el arquitecto ha tenido especial delicadeza en la elección de materiales y la solución constructiva; pero la restauración me parece errónea en parte, porque lo que se derrumbó por el terremoto sirvió para abrir una muralla.
También es cierto que no comunica dos barrios, ni que el paso sea absolutamente necesario, pero si abrió dos puertas (más la que le obligaron a abrir) creo que él mismo se delata.
Yo hubiera intervenido más bien demoliendo el depósito de al lado junto a los adosados con una explosión simultánea y colgarlo en youtube, y a la muralla la hubiera tratado para frenar el desgaste, pero no cerrar el paso, las murallas tuvieron su tiempo :)
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