
Esa que sentimos cuando todo va bien.
Nada perturba nuestra kinesfera mental.
En ese momento, no intentamos ser esas personas que quisiéramos ser. Simplemente, aceptamos la realidad y olvidamos todo lo demás.
A veces es un instante, otras veces dura lo que tu cerebro le permite.
Sería aconsejable invertir más en esos momentos.
Alejandra LP Bas
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