La rosa del desierto



Tras un país un tanto desértico, sucio y soso se puede encontrar una rosa del desierto. Esta rosa no se caracteriza sólo por su belleza, por su color marrón claro, sino porque tiene una personalidad propia, tan propia que es capaz de enamorar y difícil de olvidar. No sólo es tarea difícil el encontrar tal rosa en el desierto, sino que también lo es encontrarlo en la jungla de asfalto.

Al encontrar una rosa del desierto hay que procurar no perderla, hay que mimarla y cuidarla, ya que es muy delicada, preciosa y delicada. Tiene un equilibrio perfecto demasiado facil de romper. Siéntete rico si tienes una rosa del desierto, no la pierdas, porque si eso ocurre te sentirás muy pobre.

La rosa del desierto puede llegar a ser cruel, te hipnotiza con su belleza, luego con su mirada y después con su sonrisa. La sonrisa es su mayor arma, pues si la mimas se hará mas fuerte, la mirada es un puro trámite para atraparte y su belleza la utiliza para captar tu atención.

A veces es resbaladiza, te será duro verla aún cuando creas que la tienes. Anda con pies de plomo cuando la tengas, no subestimes su belleza ni te infravalores, caerás en un gran error si lo haces.

Cuando se está con ella parece que se está en un oasis, donde no te falta de nada, donde no hay nada más allá de los límites de las palmeras, no hay más desierto que el que hay en tu cabeza. No existe nada más allá, sólo se vive el presente. No se vive del pasado, ni se piensa en el futuro. Es una de las mejores formas de vivir, porque simplemente se es feliz por tener esa rosa, nada preocupa.

No hagas que se rompa, ya se ha dicho que tiene un equilibrio perfecto muy débil. No dejes que se camufle entre la arena.


Fotografía y texto de Curro Rey Alonso

http://yahablamos.blogspot.com/

1 comentario:

Curtis dijo...

Muchas gracias chalo!! todo un honor estar en tu blog!